Una residencia de colección frente al Port Vell de Barcelona
1 975 000 €
6561,46 €/m²
6
Habitaciones
3
WC
270
m²
Condición del inmueble
Renovado
Año de construcción
1900
Certificado energético
E
Área útil
270 m²
Área bruta
301 m²
Referencia
0178-00047
Hay lugares que forman parte de una ciudad.
Y existen otros que forman parte de su historia.
Frente al histórico Port Vell, donde Barcelona se abre al Mediterráneo y donde la arquitectura modernista convive con algunos de los mejores hoteles, restaurantes, clubes náuticos y boutiques de Europa, se encuentra esta extraordinaria residencia. Una propiedad concebida para quienes entienden que el verdadero lujo no se mide únicamente en metros cuadrados, sino en la exclusividad de aquello que jamás podrá volver a construirse.
Ubicada en la planta principal de una distinguida finca señorial de principios del siglo XX, cuidadosamente rehabilitada respetando toda su esencia arquitectónica, esta espectacular vivienda de aproximadamente 300 m² representa una de esas escasas oportunidades que aparecen muy pocas veces en el mercado inmobiliario de Barcelona.
Desde el primer instante la sensación es difícil de describir.
Los casi cinco metros de altura libre, las vigas originales de madera, la tradicional volta catalana, los suelos hidráulicos recuperados artesanalmente, la carpintería original restaurada y los antiguos muros de piedra crean una atmósfera que combina el carácter de la Barcelona histórica con la elegancia más contemporánea.
Cada elemento habla de autenticidad.
Cada estancia transmite una personalidad propia.
El gran protagonista de la vivienda es un espectacular salón de más de cincuenta metros cuadrados que mira directamente al Mediterráneo a través de cuatro balcones en esquina.
Desde aquí, el Port Vell se convierte en una extensión natural del salón. Los veleros, la marina, los cruceros, el paseo marítimo y el perfil urbano de Barcelona ofrecen un escenario cambiante que convierte cada amanecer y cada atardecer en una experiencia distinta.
Pocas viviendas pueden presumir de mantener una relación tan directa con el mar sin renunciar a encontrarse en pleno centro histórico de una capital europea.
La cocina ha sido concebida como una auténtica pieza de diseño.
Presidida por una gran isla central, combina mobiliario realizado artesanalmente con madera natural, electrodomésticos Bosch de alta gama, doble horno, vinoteca climatizada, iluminación integrada y una distribución pensada para quienes disfrutan tanto de la gastronomía como de recibir invitados en un ambiente sofisticado.
La zona privada mantiene el mismo nivel de excelencia.
Cinco amplios dormitorios dobles, varios de ellos con salida a tranquilos balcones sobre calles peatonales del Barrio Gótico, ofrecen privacidad absoluta dentro de uno de los barrios más vivos y emblemáticos de Europa.
La suite principal se convierte en un auténtico refugio urbano donde el silencio y la amplitud sorprenden en pleno corazón de Barcelona.
La vivienda incorpora además una habitación de servicio independiente con baño propio, aportando una funcionalidad poco habitual en propiedades del centro histórico.
El bienestar también forma parte del proyecto.
Dos elegantes baños completos —uno de ellos equipado con una exclusiva sauna privada— y un refinado aseo de cortesía completan una distribución diseñada para disfrutar del confort cotidiano con el máximo nivel de exigencia.
Toda la rehabilitación se ejecutó bajo una premisa muy clara: conservar aquello que el tiempo había convertido en irrepetible e incorporar únicamente aquello que mejoraba la experiencia de vivir la propiedad.
Por ello, la residencia integra un avanzado sistema de domótica que controla iluminación, climatización y diferentes ambientes, mientras la tecnología permanece discretamente integrada, permitiendo que el verdadero protagonismo siga perteneciendo a la arquitectura original.
Pero incluso una residencia de estas características necesita una ubicación capaz de estar a su altura.
Y pocas direcciones pueden competir con esta.
Salir de casa y caminar hacia el puerto deportivo, desayunar contemplando los yates del Port Vell, recorrer las históricas calles del Barrio Gótico, acceder en pocos minutos al Born, a la Barceloneta o al Passeig de Colom, disfrutar de algunos de los restaurantes más reconocidos del Mediterráneo o embarcar rumbo a las Islas Baleares desde la marina son privilegios reservados a muy pocas propiedades en Barcelona.
Por eso esta residencia no debe entenderse únicamente como una vivienda.
Es una pieza del patrimonio arquitectónico barcelonés cuidadosamente restaurada.
Es un activo inmobiliario de extraordinaria escasez.
Es una inversión patrimonial cuya singularidad aumenta con el paso del tiempo.
Y, sobre todo, representa una forma de vivir Barcelona que muy pocos podrán experimentar.
Porque el verdadero lujo no consiste en tener más.
Consiste en poseer aquello que nadie más puede reproducir.
Visitas exclusivamente privadas y bajo cita previa.
Y existen otros que forman parte de su historia.
Frente al histórico Port Vell, donde Barcelona se abre al Mediterráneo y donde la arquitectura modernista convive con algunos de los mejores hoteles, restaurantes, clubes náuticos y boutiques de Europa, se encuentra esta extraordinaria residencia. Una propiedad concebida para quienes entienden que el verdadero lujo no se mide únicamente en metros cuadrados, sino en la exclusividad de aquello que jamás podrá volver a construirse.
Ubicada en la planta principal de una distinguida finca señorial de principios del siglo XX, cuidadosamente rehabilitada respetando toda su esencia arquitectónica, esta espectacular vivienda de aproximadamente 300 m² representa una de esas escasas oportunidades que aparecen muy pocas veces en el mercado inmobiliario de Barcelona.
Desde el primer instante la sensación es difícil de describir.
Los casi cinco metros de altura libre, las vigas originales de madera, la tradicional volta catalana, los suelos hidráulicos recuperados artesanalmente, la carpintería original restaurada y los antiguos muros de piedra crean una atmósfera que combina el carácter de la Barcelona histórica con la elegancia más contemporánea.
Cada elemento habla de autenticidad.
Cada estancia transmite una personalidad propia.
El gran protagonista de la vivienda es un espectacular salón de más de cincuenta metros cuadrados que mira directamente al Mediterráneo a través de cuatro balcones en esquina.
Desde aquí, el Port Vell se convierte en una extensión natural del salón. Los veleros, la marina, los cruceros, el paseo marítimo y el perfil urbano de Barcelona ofrecen un escenario cambiante que convierte cada amanecer y cada atardecer en una experiencia distinta.
Pocas viviendas pueden presumir de mantener una relación tan directa con el mar sin renunciar a encontrarse en pleno centro histórico de una capital europea.
La cocina ha sido concebida como una auténtica pieza de diseño.
Presidida por una gran isla central, combina mobiliario realizado artesanalmente con madera natural, electrodomésticos Bosch de alta gama, doble horno, vinoteca climatizada, iluminación integrada y una distribución pensada para quienes disfrutan tanto de la gastronomía como de recibir invitados en un ambiente sofisticado.
La zona privada mantiene el mismo nivel de excelencia.
Cinco amplios dormitorios dobles, varios de ellos con salida a tranquilos balcones sobre calles peatonales del Barrio Gótico, ofrecen privacidad absoluta dentro de uno de los barrios más vivos y emblemáticos de Europa.
La suite principal se convierte en un auténtico refugio urbano donde el silencio y la amplitud sorprenden en pleno corazón de Barcelona.
La vivienda incorpora además una habitación de servicio independiente con baño propio, aportando una funcionalidad poco habitual en propiedades del centro histórico.
El bienestar también forma parte del proyecto.
Dos elegantes baños completos —uno de ellos equipado con una exclusiva sauna privada— y un refinado aseo de cortesía completan una distribución diseñada para disfrutar del confort cotidiano con el máximo nivel de exigencia.
Toda la rehabilitación se ejecutó bajo una premisa muy clara: conservar aquello que el tiempo había convertido en irrepetible e incorporar únicamente aquello que mejoraba la experiencia de vivir la propiedad.
Por ello, la residencia integra un avanzado sistema de domótica que controla iluminación, climatización y diferentes ambientes, mientras la tecnología permanece discretamente integrada, permitiendo que el verdadero protagonismo siga perteneciendo a la arquitectura original.
Pero incluso una residencia de estas características necesita una ubicación capaz de estar a su altura.
Y pocas direcciones pueden competir con esta.
Salir de casa y caminar hacia el puerto deportivo, desayunar contemplando los yates del Port Vell, recorrer las históricas calles del Barrio Gótico, acceder en pocos minutos al Born, a la Barceloneta o al Passeig de Colom, disfrutar de algunos de los restaurantes más reconocidos del Mediterráneo o embarcar rumbo a las Islas Baleares desde la marina son privilegios reservados a muy pocas propiedades en Barcelona.
Por eso esta residencia no debe entenderse únicamente como una vivienda.
Es una pieza del patrimonio arquitectónico barcelonés cuidadosamente restaurada.
Es un activo inmobiliario de extraordinaria escasez.
Es una inversión patrimonial cuya singularidad aumenta con el paso del tiempo.
Y, sobre todo, representa una forma de vivir Barcelona que muy pocos podrán experimentar.
Porque el verdadero lujo no consiste en tener más.
Consiste en poseer aquello que nadie más puede reproducir.
Visitas exclusivamente privadas y bajo cita previa.
Ubicación
Características
- Aire acondicionado
- Aparatos
- Lujo
- Buena exposición a la luz
- Buena ubicación
- Altos techos
















